La familia y la escuela: la conflictividad entre padres y maestros
Es un tema inherente a todos los niveles educativos y se registra históricamente, si bien hoy está potenciado por ciertos signos de época y atravesado por diferencias culturales y cosmovisiones.
Desde los inicios del sistema educativo, la relación escuela-familias ha estado plagada de supuestos y suspicacias, desde la calidad moral hasta la competencia del otro para desempeñarse dignamente, como docente o como padre o madre. En tal sentido, la vigilancia mutua aparece como un componente inherente a la relación, que rige los intercambios y presiona sobre las expectativas de los y las docentes entre brindarse a la comunidad y saberse blanco de suspicacias (Neufeld, 2010). En la actualidad, además, se registra un cuestionamiento a la escuela y la figura docente generado por la creciente demanda de las familias hacia las instituciones, en relación con una multiplicidad de nuevas cuestiones, tanto escolares como extraescolares. Ello genera que escuelas y docentes deban lidiar con problemáticas para las que no siempre están en condiciones y, al no poder cumplir con esta exigencia, la escuela queda en falta y es objeto de críticas y controversias desde diversos sectores de la sociedad.
El cuestionamiento a la figura docente y al modelo escolar —incluso desde los discursos pedagógicos— así como el debilitamiento general de la credibilidad en las instituciones, asociados a la crisis del Estado de bienestar, son otros factores que alimentan esta imagen. Esta creciente demanda hacia las instituciones se explica en parte por la mayor soledad en que se desarrolla la crianza de hijos e hijas en comparación con épocas pasadas —en las que la familia ampliada y la comunidad brindaban un apoyo importante— que, sumado a los cambios sociales acelerados generan interrogantes e inquietudes nuevas, siendo la escuela el espacio más accesible para evacuarlos.
A su vez, esta cercanía no es casual; la escuela ocupa un lugar mayor que en el pasado en la vida social, no solo por el aumento de los años de escolaridad y la creciente expansión de la cobertura del sistema educativo, sino también porque las concepciones pedagógicas actuales promueven de por sí instituciones más permeables a la realidad social y más abiertas al diálogo con la comunidad. Podría decirse que la escuela abrió las puertas, y la conflictividad de la sociedad ingresó con toda su car ga y sus contradicciones.
Otro factor para considerar es que la ampliación del derecho a la educación posibilitó el acceso y la inclusión en el sistema educativo de grupos sociales nuevos o tradicionalmente excluidos, lo que exige cambiar el paradigma de la escuela homogénea a una escuela multicultural que pone en valor sus voces y cosmovisiones. Este proceso de democratización implica, entonces, desafíos e interrogantes inéditos para educadoras e instituciones, que exigen mayor apertura y nuevos saberes para generar instancias de negociación de sentidos comunes y construcción de confianza.
Por ejemplo, la incorporación de niños y niñas con otra lengua materna o de familias con hábitos de crianza diferentes a los hegemónicos, demanda la construcción de una propuesta educativa lo suficientemente intercultural y flexible para garantizar la adaptabilidad de su derecho a la educación. En este sentido, las dificultades para la construcción de un buen vínculo jardín-familias responden tanto a la propia rigidez del sistema educativo —portador de un modelo escolar homogeneizados— como a las diferencias en la pertenencia sociocultural de la institución y las educadoras y la de las familias.
Resumen:
Esta noticia aborda la compleja relación entre las escuelas y las familias, especialmente en el contexto de la educación infantil. Se destacan tensiones y dificultades en la construcción de confianza mutua, así como la superposición de funciones y responsabilidades entre ambas partes. Se menciona la importancia de establecer un diálogo abierto desde el principio para evitar malentendidos y conflictos. Además, se exploran diferentes modelos de relación entre educadoras y familias, destacando la necesidad trabajar en conjunto para el beneficio de los niños y niñas.
REFERENCIA:
Mayol Lassalle M., Fairstein G. (2022, 23 de febrero) La familia y la escuela: la conflictividad entre padres y maestros. Noticias. https://noticias.perfil.com/
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